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martes, 13 de septiembre de 2011

De puño y letra (I) : Divito, Olivas, Gubellini, Valencia y Villafañe

Desde los 70 en adelante las posibilidades de encontrar reportajes a nuestros grandes humoristas en diarios y revistas o incluso artículos firmados por ellos mismos va en ascenso.
Hoy, internet mediante, esas chances se han multiplicado enormemente y es mucho más sencillo acceder a sus opiniones, comentarios sobre sus propios trabajos y apuntes similares.
Pero, especialmente de los 50 para atrás, el tipo de artículos mencionados es notablemente más escaso. En los 50 la revista de Osvaldo Laino - Dibujantes - nos entregaba un riquísimo material que ahora puede ser disfrutado en la reedición digital de la misma a cargo del propio Osvaldo (ver enlace a la derecha). Y en los 30 y 40 una de las pocas editoriales que le daba importancia a estos temas era Sopena. A través de ¡Aquí Está! se puede acceder a reportajes a Columba, Torino, Divito, Lino Palacio y otros. En este caso (de la misma editorial) nos acercamos a Leoplán: allí, durante 1943 se presentó una serie titulada "Nuestros Humoristas"(1), donde los dibujantes en tono risueño hablan de sí mismos y de su obra.
Son 10 autores presentados en otros tantos números, arrancando en enero de ese año. Por falta de ejemplares, ignoro si dicha serie ya había dado comienzo en 1942. Y como los que poseo llegan hasta agosto (aunque de a poco en esos últimos meses se va discontinuando la serie), tampoco se si durante el resto de ese año aparecieron otros humoristas. Pero este grupo ya es lo suficientemente valioso. Algunos de ellos con fama hasta el día de hoy. Otros, como ya sabemos, absolutamente olvidados.
En su época eran muy populares y queridos por los lectores. Es lógico, hacían reir y todos ellos eran grandes del dibujo. Además, las revistas vivían un gran auge. Aquí va la primera de dos partes (en orden de aparición): Divito, Manuel Olivas (¿español?) Alcides Gubellini (nacido en Italia), Raúl Valencia (del Perú) y Domingo Villafañe.


nro 207, 6/1/43

nro. 208, 20/1/43

nro. 209, 3/2/43

nro. 210, 17/2/43

nro. 211, 3/3/43



(En la segunda parte: Medrano, Torino, Cao, Roberto y Mazzone.)


(1) Las revistas están encuadernadas en tomos bastante voluminosos, por lo que el escaneo no es sencillo. De allí, la dificultad para la visualización en la zona de cosido.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Ada Falcón: Tal vez esta entrada no tenga nada que ver, pero...



Anoche, en el programa de Telefé Lo que el tiempo nos dejó - donde el tema fue la particular vida de la cancionista Ada Falcón- participaba mi primo Javier Vargas como integrante de la orquesta típica. El es un excelente bandoñeonista y viene creciendo constantemente. Recordaba entonces, haber visto hace un par de años el muy elogiado documental Yo no sé lo que me han hecho tus ojos, también sobre la vida de Falcón, donde el título se refiere al vals del mismo nombre, composición de Francisco Canaro -tormentoso amor de Ada - inspirado, según dicen, en los ojos verdes de la cantante.

¿Y esto qué tiene que ver con la historieta humorística?. Ocurre que de a poco vengo catalogando material de mis revistas y de pronto recordé que en una ¡Aquí Está! venía un artículo sobre Ada. Tras la película antes nombrada me interesó mucho su misteriosa vida y por eso, en este número de la revista (242, del 12 de septiembre de 1938), además de consignar que aparece Conventillo (de Torino) , un dibujo de temática política de Villafañe y una ilustración humorística de un tal Hugo Mantecón, marqué un comentario sobre Ada Falcón.

Por ese entonces, Gardel ya había muerto y la artista estaba a pocos días de desvincularse laboralmente de Canaro, probablemente - y de acuerdo con la obra que interpretaron magníficamente Julieta Díaz y Leonardo Sbaraglia - porque en cuanto a sentimientos la sangre ya había llegado al río. Por eso es que lo que comenta el periodísta en el artículo no debe ser casual, más bien un síntoma claro de lo que a ella le estaba pasando.

La cuestión es que gracias a la búsqueda específica de historietas humorísticas, hallé este bello material. Es una pequeña muestra del poder de la investigación, de cómo se pueden ir atando cabos, haciendo deducciones, encontrando aspectos impensados. Porque además, también me ha sucedido el hecho inverso: buscando artículos históricos, me he encontrado con revistas o libros donde algunas de sus ilustraciones son, por ejemplo, caricaturas políticas (necesitaba datos sobre los escritores exiliados en Uruguay durante la época de Rosas y hallé una nota sobre dibujantes en la misma condición, con las respectivas caricaturas burlándose del Restaurador).

Este tipo de trabajos suele ser arduo, tedioso si se quiere, pero cada vez que se produce un hallazgo, la felicidad es maravillosa.