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lunes, 23 de febrero de 2015

Bichofeo, "la revista que se pide silbando"






A mediados de los años 40 del siglo pasado las revistas de historietas líderes eran Patoruzú, Patoruzito y Rico Tipo, qué duda cabe. Detrás, se alistaban una serie de publicaciones que trataron de hacerles competencia: Cara Sucia, Tibor Gordon, Humor, Risueña, Carnaval, Cascabel, Don Fulgencio, Descamisada, Popurrí y tantas, tantas otras...Aunque no lograron alcanzar el éxito comercial de aquellas, fueron muy populares.
A este segmento pertenece Bichofeo, la revista que se pide silbando; que llegó a los kioskos a partir del mes de abril de 1944.

Dirigida por Héctor L. Torino -creador de Don Nicola-, comenzó publicando tres personajes de su director: Los dos profesores, El detective Buscapié y su ayudante Salustiano y Soplete.  También llegaron: Froilán (Haleblián); Gurito, y Pitín (Del Castillo); Mosquete y Trabuco, y Simoncito (Jorge Kraft);  Ño Ciriaco, Rubita, y Tanguito y Langosta (Guillermo Guerrero); Pura Pinta (López); Pipo (Pipino); Las aventuras de Isabelita y Chichino (Emilio Cortinas), Los hermanos Abrojo (Giraldo); Serapio (Baiges); Buenaventura, el suicida (Billy González); Melitón (Jorge Magaldi); Pancho y Juancho (Ángel V.Garay); Aventuras de Rabanito (Gouache -seudónimo de Jorge Hergott-); Macoco (Jorge Elena); Mojarrita y Pejerrey (Guillermo Roux) y Pascualito, el panadero (Roberto Battaglia).

El número que a continuación se presenta es el 50, del 12 de marzo de 1945. Aunque ya con algunos cambios entre los humoristas, se puede seguir disfrutando de varios de los anteriormente mencionados y de algunas incorporaciones como son los casos de René González Fossat, Ramiro Alonso, J.Magaldi, Nico Leño y Pablo Parodi (también bandoneonista de una orquesta típica de aquellos años), además de un grupo de guionistas y dibujantes de las denominadas "historietas serias", no siempre consignados.

Bichofeo es hoy una "figurita difícil" para los que aman leer este tipo de material: Es extremadamente complejo conseguirla y deben contarse con los dedos de una sola mano quienes poseen la colección completa (menos de cien ediciones) o que tan siquiera se aproximen a ello. Buena razón para compartir las 20 páginas de  este ejemplar que hace unos pocos años tuve la enorme fortuna de conseguir. Una oportunidad casi irrepetible...

























Bibliografía

Siulnas (Oscar Vázquez Lucio): Historia del Humor Gráfico y Escrito en la Argentina - Tomo II  (EUDEBA, 1987).





viernes, 18 de noviembre de 2011

Ojo por Ojo (¡en el matrimonio!)

En la misma época de Quinterno a la que hacíamos referencia en la entrada anterior, otro humorista gráfico – un año mayor que Dante- también se destacaba en Páginas de Columba y en Don Goyo: Néstor Rene González Fossat (1908-1989).
El mismo, en los ’30, comenzó a colaborar en revistas de la editorial Sopena como Maribel y Leoplán. Para la primera creó uno de sus más famosos personajes: Calixto Campolargo. Y para la segunda, ya en la década de 1940, presentó a este matrimonio (del que no sabemos los nombres de sus integrantes) en un cuadrito pequeño, perdido entre las páginas cómicas escritas y visuales o en medio de las novelas clásicas que número a número regalaba esta singular publicación.
Personalmente, me sorprende la idea de mostrar la cara no idealizada de la pareja, los “trapitos al sol”, nada fuera de lo común hoy día (lo juzgaríamos muy inocente) pero particularmente llamativo para esos años porque, si bien existían en la historieta las esposas tipo “sisebuta” y los maridos que solían mandarse una cana al aire o que dilapidaban el dinero familiar, era algo de lo que poco se hablaba en aquel tiempo ( pero que obviamente existía). Así, los personajes están más cerca de los humanos reales: son de corte humorístico pero sus filosas frases se emparentan mucho con esos ríspidos momentos de la convivencia.
Es digno de destacar además, que cada parte emite una frase tan directa y breve como clara y contundente ( a veces acompañada de una sonrisita burlona y otras con un gesto de evidente fastidio). La réplica no llegará de inmediato. Cada uno de ellos guardará para sí la provocación y en el momento adecuado cumplirá con su pequeña venganza, el ojo por ojo del título…
Podría ser un buen antecedente del muy cercano humor costumbrista de Maitena y sus mujeres alteradas (donde los hombres también son perfectamente retratados, especialmente en sus falencias)…
En fin, más allá de todas estas especulaciones, vale leer estas creaciones sinceras y, por eso mismo, muy divertidas.